¿Buscas el mejor colchón para la cuna de tú bebé?

¿Qué sería bueno tener en cuenta a la hora de seleccionar entre los diferentes colchones de cuna ?  ¿Cuáles son los requisitos que han de cumplir para garantizar el pleno descanso del bebé? Una de las cosas que más ilusion nos hacía a nosotros con nuestros hijos es pensar en dormir con el, en nuestra cama e igualmente nos preocupa que el colchón de nuestra cama no fuese lo suficiente aceptado para ellos. Sabíamos que el descanso del bebé es un aspecto muy importante a tener en cuenta, ya que contribuye enormemente al correcto desarrollo del niño, tanto físico como intelectual, y un buen colchón de cuna es básico para este fin… Por eso optamos de manera muy acertada una cuna opción colecho con un colchón que cumpliera todas las expectativas y necesidades de ellos. Es muy lógico que a lo largo de la noche acabará de vez en cuando en nuestra cama sobretodo con la lactancia pero el mayor tiempo era en su cuna.

Los 3 requisitos básicos del colchón de cuna.


1) Transpirabilidad

Se recomienda que el colchón sea lo más transpirable posible, evitando la concentración de CO2, favoreciendo la circulación de aire en el entorno del bebé y reduciendo así el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SDMSL)

En el mercado existen colchones que incorporan avanzadas tecnologías, como la malla 3D y el núcleo perforado, que garantizan una óptima aireación.

Un colchón de cuna transpirable, permite además una más rápida evacuación de la humedad, tanto en los casos en los que el colchón se moje accidentalmente, como en los casos de ambientes húmedos.

También ayuda a evitar el sobrecalentamiento, contribuyendo al confort del bebé, sobretodo en los meses más calurosos.

2) Seguridad


Para cumplir con la normativa en seguridad, entre otras cosas, el colchón debe de ajustarse perfectamente a la cuna, evitando que queden huecos entre el colchón y los laterales de la cuna. De este modo, se evita que el cuerpo del bebé o su cabecita pudieran quedar atrapados, con el consiguiente riesgo de asfixia.

Por ello, es importante que conozcáis la medida de colchón que el fabricante recomienda para vuestra cuna en concreto.

Algunos colchones del mercado incorporan además, un refuerzo alrededor de todo el perímetro del colchón, que hace que los bordes del colchón sean más firmes, ayudando a mantener al bebé en el centro del colchón, ya que no ceden con el peso del niño en caso de acercarse a los laterales de la cuna.

En materia de seguridad, es también muy importante que todos los materiales (textiles, espumas, etc.) con los que está fabricado el colchón hayan obtenido las certificaciones pertinentes conforme no presentan ningún riesgo ni son nocivos para el bebé.

3) Comodidad

No hay que perder de vista que, además de la higiene y la seguridad, el colchón debe de ser cómodo para nuestro bebé y que así el descanso sea óptimo. Un colchón excesivamente duro o a la inversa, uno demasiado blando que no sostiene bien al bebé, pueden resultarle incómodos, además de no contribuir correctamnte a su desarollo. En la búsqueda de una firmeza y adaptabilidad óptimos, existen en el mercado los colchones de 2 etapas:

– Una cara del colchón, ligeramente más blanda, pensada para a la 1ª etapa (de 0 a 6 meses) que ayuda a prevenir la plagiocefálea (síndrome de la cabeza plana) al reducir la presión del colchón sobre el bebé.

– La otra cara del colchón, más firme, correspode a la 2ª etapa (a partir de los 6 meses) para sostener mejor al bebé, cuyo peso ya es mayor. Este tema es bastante amplio y entretenido primo hermano de buscar el mejor sistema de retención infantil donde se tiene en cuenta un montón de factores…😅.

Esperamos que algunos de estas pincelada de ayuden para ampliar un poco más el tema y cualquier duda ya sabéis que podéis escribirnos.